Un buen manicure no es solo el color: es la preparación. Cómo queda la cáutula, cómo se lima la forma, qué tan parejo quedó el esmalte en el borde libre. Eso es lo que hace que dure y que se vea prolijo dos semanas después.
Qué ofrecemos
- Manicure tradicional: limado, trabajo de cáutula, hidratación y esmaltado.
- Manicure permanente: esmaltado semipermanente que aguanta el uso diario con brillo parejo.
- Pedicure de mantención: uñas de los pies prolijas, con hidratación y terminación.
- Retiro de esmaltado sin dañar la uña natural.
La diferencia de estar en un centro de podología
En un salón común, si aparece una uña encarnada o un hongo, lo más probable es que igual te esmalten encima. Aquí no: si detectamos algo clínico, te lo decimos, lo tratamos primero y después hacemos lo estético. Es el orden correcto.
Si tienes hongos en las uñas, el esmalte permanente no es buena idea mientras la infección esté activa: sella la uña, retiene humedad e impide ver la evolución. Te lo diremos con franqueza y te propondremos tratar primero. Ver tratamiento de onicomicosis.
Para que dure más
- Usa guantes para lavar loza y para productos de limpieza.
- Hidrata la cáutula a diario con aceite o crema.
- No uses las uñas como herramienta para abrir cosas.
- Vuelve al retiro profesional en vez de despegar el esmalte: eso arranca capas de uña natural.


