La uña encarnada, u onicocriptosis, ocurre cuando el borde lateral de la lámina de la uña se clava en la piel que la rodea. El cuerpo responde con inflamación, y esa inflamación aprieta aún más la espina de uña contra la piel. Por eso duele cada vez más y no se pasa sola.
Cómo darte cuenta
- Dolor localizado en un costado del dedo, casi siempre el dedo gordo.
- Se agrava con el zapato cerrado, al caminar o al chocar la punta.
- Enrojecimiento e hinchazón del pliegue de piel junto a la uña.
- En casos más avanzados, salida de líquido o mal olor.
- Piel que crece por sobre la uña (granuloma), como «carne viva».
Por qué aparece
Las causas más comunes son el corte incorrecto —redondear las esquinas en vez de cortar recto—, el calzado de punta angosta, un golpe, la sudoración excesiva que reblandece la piel, y una forma de uña heredada más curva de lo normal. En adolescentes y deportistas es especialmente frecuente.
En qué consiste el tratamiento
En la sesión retiramos la espina de uña que está clavada, limpiamos el canal ungueal, tratamos el tejido inflamado si lo hay y dejamos el borde con la forma correcta. Todo con instrumental clínico esterilizado.
- La molestia baja en las primeras horas y la mayoría de las personas sale caminando aliviada.
- Si hay granuloma o infección activa, puede requerir más de una sesión de seguimiento.
- Te enseñamos el corte correcto para que el problema no se repita.
- En casos recurrentes evaluamos derivarte para una solución definitiva.
No la operes en casa. Sacar la espina con tijeras o alicates sin ver el canal ungueal es la causa más frecuente de que la uña vuelva a encarnarse peor. Y si hay pus, enrojecimiento que sube por el dedo o fiebre, consulta con un médico: eso ya es una infección que puede necesitar antibiótico.
Cuánto dura y cuándo vuelves
La sesión dura entre 40 y 60 minutos. Si el cuadro estaba muy inflamado, citamos un control a los pocos días para revisar cómo cerró. Después, la mantención habitual cada 4 a 8 semanas basta para que no vuelva a pasar.